Lo mejor de la vida, es que podemos cambiar. Sí algo no nos gusta de nosotras mismas, está en nuestras manos poder mejorarlo para que sea de nuestro agrado. Y si algo nos gusta, lo mantenemos.
Esta niña, con una mirada llena de ilusión y con cara de no haber roto nunca un plato, es una de las 110 jugadoras de nuestro Club.
Su mirada sigue siendo la misma, la cara....ha cambiado un poco y su ropa también...pero seguro, que aún así, sabéis quién es....o no?